Las obras de un autor hablan por sí mismas, dialogan entre sí, y observan al público visitante desde un lugar privilegiado: el que les dio su propio creador. Un ejemplo claro es el trabajo del talentoso escultor mendocino Fernando Rosas que se presentó el miércoles, bajo el nombre “Refritos y novedades”. Una muestra que podrán disfrutar mendocinos y turistas durante los meses de julio y agosto, con entrada libre y gratuita, en el Espacio de Arte del Hotel .
ADN talentoso
Fernando Rosas nació en Mendoza hace cuarenta y dos años, y es hijo del gran escultor mendocino Roberto Rosas, de quien aprendió jugando y transformando materiales en el taller.
Además estudió en la Escuela Provincial de Bellas Artes, egresando como Maestro de Plástica en 1995. A los 16 años realizó su primera exposición de pinturas, luego se enamoró de la madera y comenzó a esculpir personajes que expresan actitudes o estados anímicos.
Pintor de formación, Rosas pasa al campo tridimensional con absoluta naturalidad, trasladando la figuración de sus dibujos a la madera.
El escultor Fernando suele considerar la madera como un recolector: "Cada vez que un amigo ve un árbol seco o caído, me avisa, salgo con algún vehículo y lo cargo". Ha rescatado de todo: tipas, algarrobos, paraísos y olivos, que luego se convierten en obras de arte generalmente antropomórficas, de diversos tamaños.
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