Dicen que la memoria emotiva puede llevarnos a lugares que creíamos lejanos, perdidos o que, en nuestra psiquis, estaban archivados como meros recuerdos empolvados. Lo que tiene Casa Bermellón -el restaurante que abrirá sus puertas este viernes 17 de diciembre en calle Cobos 4397, Perdriel, Luján de Cuyo-, es que despierta sensaciones increíbles con tan sólo atravesar su puerta principal.
Primero, sus dueños -la familia conformada por Fausto Nocera, Daniela Lamy y su hijo Mateo-, compraron el lugar allá por 2018, con la ilusión de cultivar su pasión por el vino. Fue así que, con las vides de cepas antiquísimas -datan de 1910- de la gran finca en la que está emplazada la casa, vinificaron las primeras botellas, guiados por el prestigioso enólogo Marc Weiss. Ese fue el origen de lo que es hoy Casa Bermellón: el vino, una vez más, hizo su magia.
El lugar, que está gerenciado por Luciano Rudman, abrirá viernes, sábados y domingos en horario de almuerzo (este primer fin de semana, del viernes 17, sábado 18 y domingo 19 de diciembre ya están sold out). Y las reservas se pueden hacer al teléfono 54 9261 750 2500.
La propuesta
Casa Bermellón es una casa muy antigua que fue restaurada a la perfección para que no perdiese su esencia ni su espíritu. Es por eso que al entrar, parece uno retroceder en el tiempo, reviviendo los recuerdos más bellos de nuestra infancia. Elementos, cuadros, arte, esculturas, muebles… todo evoca a aquellas familias inmigrantes que construyeron la economía de nuestro país.
Allí, quienes la visiten, pueden optar por menú a la carta o experiencias. Como para tener una idea de los precios de la carta, las entradas están entre $700 y $1000; los principales entre $1200 y $2200; los postres en $800; y el menú de niños -con bebida incluida- en $1200. Todo incluye agua y café. Y, los vinos -que son de la casa, con algunas etiquetas de lo que ellos llaman “vinos amigos”-, arrancan desde los $1000 la botella.
Sabores, aromas y texturas fueron ideados, craneados y elaborados por la chef María Urritigoity, que creó un menú bien mendocino, con sabores simples pero contundentes; con giros originales inesperados donde ingredientes cotidianos adquieren otra dimensión. Cada plato, se amalgama con cada vino de una manera perfecta. Y ni hablar si uno levanta la vista y dimensiona el páramo en el que se encuentra emplazado este lugar.
Si bien entrar a Casa Bermellón ya es una experiencia en sí misma, así tomes sólo un vaso de agua, el sitio ofrece diferentes opciones que se adaptan a los gustos de cada mendocino o turista. Por ejemplo, el Menú Bermellón (de pasos), incluye una entrada a elección, un principal; y el postre. Todo maridado generosamente (así lo aclaran en el menú) con sus mejores vinos, agua y café, cuesta 6500 pesos. También hay una opción fabulosa de Degustación de Quesos maridados con vinos; y otra experiencia VIP en la que, en la huerta orgánica del lugar, un chef, en exclusiva, cocina a fuego lo que sus comensales deseen.
Rincones que enamoran
Casa Bermellón no es el típico restaurante de bodega. Porque, de hecho, en realidad es al revés: es una casa/restaurante que tiene su bodega. Un lugar al que podés acceder sin problema (de hecho, hasta sus propios dueños te invitan a conocerlo), como a cada rincón del lugar: su galería, sus habitaciones (una de ellas, para que puedas hacer tu reunión exclusiva y a tu medida, sin que nadie te moleste), su inmenso jardín con vista a la cordillera… la invitación es a disfrutar. Por lo que la experiencia no está sólo en la gastronomía, los vinos y el lugar en sí, sino en el concepto de que vos entrás en tu propia casa, por lo que nadie te apura. Todo está preparado para la charla, el relax y la creación de recuerdos que -seguramente- serán imborrables.
Nuestra cámara chic estuvo presente en el pre opening exclusivo de Casa Bermellón… ¿Querés saber quiénes fueron? Mirá todas las fotos en esta nota.


