La "Maratón a la carta" se llevó todos los aplausos con una gran cantidad de público que participó de la nueva entrega.
Así, picar y beber cerveza por parte de los atletas del buen paladar sumó gran cantidad de adeptos que recorrieron las calles céntricas, degustando exquisitas propuestas, acompañadas de la mejor cerveza artesanal e industrial.
En esta oportunidad (la edición número 20 de “Maratón a la Carta”) trajo consigo una propuesta que recorrió cinco locales que forman parte de la oferta turística y gastronómica, ofreciendo suculentas picadas y exquisitas cervezas. Más de cien personas que accedieron a sus cuponeras (agotadas en tan sólo dos horas desde su puesta a la venta), recorrieron a pie desde Avenida Colón, hasta finalizar en Juan B. Justo, pasando por cinco comercios que brindaron lo mejor de sí para los “maratonistas” del paladar.
El recorrido
Comenzó pasadas las 18.30 en Believe Irish Pub. En este clásico bar de estilo irlandés, se congregaron los participantes y se alistaron con cuponera en mano, para disfrutar de nachos con salsa boloñesa y cerveza tirada en sus diversas variedades. Así llegó el primer brindis de la tarde.
Posteriormente, los comensales recorrieron las calles céntricas para llegar a Berlina (Paseo Sarmiento 111), un local de cervezas “al paso”, en donde con estilos clásicos y especiales, los ‘maratonistas’ fueron recibidos con empanadas de carne y jamón y queso, junto a una de las pintas más elegidas.
Luego, fue el turno de El Botellón (Av. Sarmiento 685) donde el público tuvo la oportunidad de degustar una serie de cervezas artesanales elaboradas por la casa que incluyeron una variedad de marcas y especialidades acompañado de maridajes pensados para la ocasión. El menú para los maratonistas abarcó un mix de aros de cebolla y papas, con media pinta de cerveza Cream Ale.
La penúltima parada tuvo lugar en la Unión Cervecera (Juan B. Justo), este local presentó una gama cuidada y variada de las mejores cervezas que se ofrecen al público, como así también exquisiteces tradicionales. Las empanadas y la cervezas roja y rubia fueron las elegidas por los vecinos y turistas que llegaron a una de las últimas postas de esta carrera del buen sabor.
Por último, los turistas y vecinos que se sumaron a esta propuesta, que ya se convirtió en un clásico de la Ciudad de todos los mendocinos, llegaron hasta Gulinis (Juan B. Justo 429) donde, los ya descontracturados y divertidos participantes, se reunieron en el patio cervecero donde fueron deleitados con montaditos de pollo dijon y media pinta a elección de cerveza ámbar, rubia o negra.
La jornada fue acompañada por el calor que se hizo sentir a cada paso, transformándose en uno de los motivos perfectos para disfrutar de la edición 20 de la maratón gastronómica por excelencia, con juegos, bailes, animadores, guías.
Mendoza chic estuvo allí ¡Hacé foco y encontrate!


